¡Leves y breves fiestas a todos!
Cada fin de año, como traca final de fiestas, por si no fuera suficiente con los incómodos compromisos familiares y laborales, tenemos la insana costumbre de hacer balance del año que termina y plantearnos nuevos (y hasta buenos) propósitos para el año que empieza. Como enumerar aciertos o errores pasados o listar compromisos futuros es una fútil manera de perder el tiempo, por mi parte, me contento con mirarme en el espejo y no descubrir el reflejo de alguien que no me gustaría en absoluto ser.
¡Buen día a todos!


