Reflexiones sobre la V Muestra del Cómic de Zaragoza
Al igual que mis compañeros malavideros me hago eco, un poco a mi manera, de la nota de prensa sobre la V Muestra del Cómic de Zaragoza. Omito el rollo corporativista que es un coñazo por un blabla más liviano que viene a decir lo mismo. Versiones oficiales, extendidas y montaje del director, aquí, aquí y aquí.
La V edición de la Muestra del Cómic Zaragoza, que tendrá lugar los días 22 y 23 de diciembre en la Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza, presenta una serie de interesantes novedades respecto a ediciones anteriores. La principal es su nueva ubicación en el Auditorio de Zaragoza. Al loro, amigos, que ya no es en el Centro Cívico La Almozara. El Salón contará con más de 40 expositores. El certamen presenta las siguientes exposiciones: Jordi Bayarri, Moratha y Kalitos. El Salón cuenta este año con invitados de lujo como Carlos Ezquerra, Azpiri, Azagra, Christian Suarez, Jesús Saíz así como el pleno del Colectivo Malavida.
Esta Muestra, organizada por Ayuntamiento de Zaragoza y con la colaboración de la Asociación Cultural Malavida, es un evento consolidado de los diferentes proyectos de dinamización y fomento de blablabla y blablabla y blablabla.
La Muestra es, en esencia, un escenario para la puesta en valor del tebeo y el cómic, y blablabla."
La nota de prensa termina haciendo un breve repaso a los autores invitados, las exposiciones y las actividades que complementarán esta Muestra del Cómic.
Lo que a mí me gustaría saber es si esta Muestra será el paso definitivo para consolidar un Salón de Cómic en Zaragoza. Un Salón aglutinador que resulte atractivo para aficionados de otras provincias. A nuestro favor contamos con la inmejorable situación geográfica de Zaragoza y sus buenas comunicaciones.
Sin embargo, veo dos problemas para que Zaragoza sea un referente cultural de cualquier tipo, si bien es cierto que en estos últimos años se ha ampliado la oferta cultural de la ciudad. El primer problema es que en Zaragoza siempre se ha potenciado el consumo y, en mucha menor medida, la cultura. Así, es comprensible la falta de motivación del público para acudir a eventos que impliquen salir de casa a hacer algo distinto a correr como gamos en las rebajas del cortinglés. El segundo problema es nuestra incapacidad para superar los individualismos en aras de un fin común que beneficie a todos pero a nadie en concreto. La necesidad de figurar por separado, las envidias provincianas, que si lo organiza el vecino yo no voy y si lo organizo yo no viene el vecino y demás chorradas hacen el resto.
Atjó, atjó… Creo que lo de Pedro es contagioso o algo.
¡Buen día a todos!


