Sólo he leído un cómic de Joe Sacco, Palestina, interesada más por el tema que por el autor. Sacco es periodista, guionista y dibujante de cómics. Intenta aunar la crónica periodística y el lenguaje gráfico de los cómics. Ha recibido varios premios por sus novelas gráficas, entre ellos el American Book Awards en 1996, precisamente por Palestina. Para escribir este cómic convivió durante dos meses entre israelíes y palestinos intentando desentrañar el complejo conflicto entre las dos naciones. Hay que reconocerle el mérito a su labor de investigación, aunque no sea precisamente un ejercicio de objetividad. Esperaba algo más parecido a un reportaje periodístico, quizá menos afectado y personal. En definitiva, menos autobiográfico. Me saturó ese aire egocentrista teñido de objetividad que desprende el cómic. Tampoco ayuda que Sacco aparezca prácticamente en todas las viñetas; incluso en las que no pinta nada. A pesar de que el tema es controvertido e interesante, la narración llega a hacerse algo pesada.
No me agradan las personas con desmesurado afán de protagonismo, ni los que pretenden figurar o destacar a toda costa. Tampoco me divierten los graciosetes de medio pelo que buscan el favor del tendido mofándose de otros. Y con la de gente así que hay suelta… como para pagar por leerles. Con la mala leche que gasto.
Cuidado que hoy muerdo.