What if… el enigma de las puertas…
Hace tiempo, una amiga me volvió loca con su dichoso enigma de las puertas. Quería demostrarme por medio de combinaciones, permutaciones o no se qué gaitas el tongo de los concursos de abrir cajas. Me señaló tres puertas imaginarias y me dijo que detrás de cada podía haber: una vaca, una vajilla (que no me toque, que no me toque) o un millón de euros. El caso es que ella, matemática de pro, pretendía explicarme a mí, una iletrada aritmética, mediante intrincadas operaciones que siempre iba a llevarme el peor premio. Yo, por mi parte, intentaba decidirme por una de las tres puertas ficticias, rogando que no me tocase la vajilla (por dios). Tras muchas dudas, con la consiguiente exasperación mi amiga que decía que "sólo era una premisa, que no tenía que escoger nada y que atendiera a la explicación", elegí la puerta de la vaca. Y menudo alegrón. No sé quién puede pensar que una vaca es peor que una vajilla.
Qué jodidos son los "y si…" ¡Hay tantas opciones que siempre resulta dificil elegir! ¿Y si te equivocas?
Para muestra, una historieta de dos páginas del cómic El quiosco de la utopía, de José Carlos Fernandes (Devir). Un cómic a rebosar de realismo mágico e irrealidades poéticas.


