Aaaaargh, qué susto
Si es que no puede ser. Una se sube al autobús tempranico, con un sueño tremendo y no está preparada para encontrarse algo así. Se me han caído las legañas de los ojos. Un tipo agarrado a la barra superior del autobús con las dos manos, mostrando al mundo con salero sus sobacos peludos. Cejijunto, con camiseta blanca de tirantes de italianini que pega a su mujer, abundante pelo en hombros, brazos y axilas. Barriga cervecera pronunciada cubriendo la cinturilla de sus bermudas bañadorescas. Calcetines con sandalias, cómo no. Y encima, más tetas que yo.
Me preguntaba de dónde sacaba el zaragozano Furillo los personajes de sus cómics y voy y me encuentro con uno.
¡Buen día a todos!


