Cagando en la mansión de los Pampín
La mansión de los Pampín (Miguelanxo Prado) es un cómic perfecto para leer en el baño. Tiene una duración correcta, un peso adecuado, papel resistente y tapa a prueba de gotas. Además, el costumbrismo de clase media quieroynopuedo es mucho más divertido que las etiquetas del gel de baño o del champú.
El bueno de Indalecio Pampín y la inaguantable Concha son un matrimonio convencional de los de antes, cuya vida está a punto de cambiar al heredar, de su tía Isolina, ni más ni menos que la mansión de los Pampín. A partir de ese momento, en un ir y venir de sucesos fortuitos o no tanto, los Pampín se las tendrán que ver con las absurdas e incomprensibles normas de urbanismo y con la esperpéntica situación inmobiliaria actual, para alcanzar sus aspiraciones de clase.
Una crítica amable a la situación urbanística en España y un retrato genial de la familia española de clase media.
Una historia muy entretenida que gustará incluso a quienes no leen cómics habitualmente.
Le doy cuatro váteres, porque el tamaño del álbum no es del todo manejable para según qué menesteres.
Defecalificación: ![]()


