Vente pa las Islas Cocos, Pepe
A partir de ahora nos vemos en www.enblanco.cc
Quien me conoce sabe lo que me cuesta llevar a cabo cualquier cambio insignificante y el apego que le tengo a todo, sea animado o inanimado, un cardo, un papelote, o en este caso, un bloff. Si tuviera el espacio suficiente, lo guardaría todo y no tiraría ni cambiaría nada jamás. De vieja estoy abocada al más absoluto y caótico diogenismo. Un día, hace cosa de un mes, Mortadelón me preguntó intrigado:
-Oye, Iru, ¿te pagan mucho por la publicidad de tu blog? Lo digo porque es un horror y muy molesta.
-¿Pagar? ¿Publicidad?
Y es que una anda por su bloff como administradora, en bata y zapatillas, con el utilísimo adblock instalado en el navegador para evitar insidiosos anuncios, y no se entera de que los usuarios tienen que tragarse una publicidad infecta, enorme y con un sonido que ni el chenchorraun de los cines. Son los inconvenientes de la gratuidad. Tras recibir varios correos con quejas similares, decidí comprobar, de primera mano, cuán cansina era la dichosa publicidad. Y he aquí lo que encontré:
El primer anuncio que apareció, decía algo así como: "Aprenda una profesión con futuro: diseñador gráfico". Será con un futuro incierto, digo yo. Profesiones con futuro son las de piloto, fontanero, cerrajero, buceador en una plataforma petrolífera… pero diseñador, ni para pipas, oiga. Claro que es mucho mas cool anunciar un curso de diseño gráfico que algo del tipo: "Aprenda una profesion con futuro: estibador portuario". Las cosas como son.
Después me tropecé con un anuncio que ofrecía vuelos a Roma y Londres a precios de risa. Lamentablemente el sueldo de diseñador gráfico, aficionado a los cómics y completista, sólo da para llegar a Roma y sentarse en un bordillo a mirar como el fontanero tira billetes de diez euros a la Fontana de Trevi.
Por si el recochineo y la triste realidad de los anteriores anuncios no bastasen, aún saltó un tercer anuncio que rezaba: ¿Conoce la nueva hipoteca joven? Pues no, no la conozco. Y al paso que voy no la conoceré jamás, en primer lugar, porque no sé si entro ya en la categoría de joven y en segundo, porque soy diseñadora gráfica, que no olvidemos que es una profesión con futuro.
Como las Navidades estaban al caer, gran parte de los anuncios publicitaban, a todo trapo y a una resolución bestial, espeluznantes tonos, politonos y sonitonos de villancicos interpretados por los chicos del maíz. Yo me pregunto quién será el tarado que se pone como tono en el móvil el villancico de la mula rin rin. Pero la gota que colmó el vaso fue el escandaloso politono de un presunto cantante de pelos de caniche, cuyo nombre obviaré por si esto se llena de adolescentes furibundas. Al quinto "quién me iba a deciiiiir", puse de nuevo el adblock y empecé con la mudanza del bloff, porque una cosa es tener apego a todo, y otra muy distinta, el sadismo para con mis semejantes.
¡Nos vemos en www.enblanco.cc!
PD: Gracias, Javi, por el alojamiento y por tu inestimable ayuda y a Gus porque sin él, la base de datos aún seguiría en cirílico.
¡Buen día a todos!
Por suerte o por desgracia cada vez somos más los malavideros con bloff. El último en incorporarse ha sido Moratha con una bitácora de pin-ups dibujadas por él, tremendísimas y con unas tetas de infarto. Me ha dado tanta envidia (las pin-ups y las tetas) que he decidido copiar/homenajear/taquionear una de ellas con estas manicas y el talento que diso me ha dado. Yo creo que han quedado igualicas. ¡Tiembla Moratha! Más señoritas estupendas allí.


¡Buen día a todos y a ver quién encuentra las diferencias!
Si es que no escarmentamos. Todos los años la misma historia. En diciembre, los distintos medios nos advierten que vamos a engordar una media de tres kilos en Navidad y que necesitaremos cuatro meses para sacarnos los polvorones, el turrón y las cigalas del culo… o de donde se nos hayan enquistado. Hacen una lista con las calorías que tiene un mazapán, un alfajor y los hojaldres de Astorga. Para amedrentarnos. Malditos agoreros aguafiestas. No conocen a mi madre…
Si en circunstancias normales ya es complicado mantener la línea para no pasar de perita en dulce a pera conferencia, rica pero poco agraciada, en Navidades es imposible desde el momento en que todo se celebra zampando. Atracón con amigos que ves a menudo, con algunos que ves menos, con otros que casi no ves, con compañeros, excompañeros y sobre todo, comidas familiares de "menuses" interminables y ulterior indigestión.
El colmo ha sido encontrar semejante sorpresa en el roscón de reyes. ¿Indirecta, amenaza, o frustrante realidad? No obstante, es un consuelo saber que ni las superheroínas se salvan de las ominosas estadísticas.
¡Buen día a todos!
-Es un buen momento para que leas Flash - me avisó uno de los gurús barbudos - Ha perdido la memoria y empieza de cero.
El reseteo de Flash era una gran oportunidad. ¡Con lo que me gustaba Flash, con su traje rojo, su rayo amarillo y lo que yo pensaba que eran unas simpáticas orejillas. ¡Si hasta tengo un pijama suyo! Bueno, a todo lo llaman pijama porque en realidad es una camiseta y un microminipantalón que…
-¿De cuál?
-¿De cuál qué? - pregunté. Sí que les gusta hablar de pijamas a los lectores de superhéroes…
-¿Que de qué Flash es tu pijama?
Euh. Y es que, menuda sorpresa, resulta que hay varios Flash. El más antiguo es uno que lleva una bacineta quijotesca en la cabeza y que inhaló unos efluvios tóxicos; el de mi pijama es Barry Allen, un policía científico a quien le cayeron unos potingues encima; y finalmente, su sobrino, Wally West, primer Kid Flash y tercer Flash, que también se accidentó con mejunjes. Una casta de záforas que ha dado como resultado tres velocistas. Ahí es nada. Una se acostumbra al monoteísmo sencillito, a que haya un sólo Superman y un único Batman, y, de repente, te encuentras con una genealogía de Flashes que ni Santa Bárbara.
El Flash que ha reseteado Geoff Johns es Wally West, un mecánico de la policía. Qué poco glamour. ¿Dónde han quedado los fotógrafos, los asquerosamente ricos, los periodistas, los abogados y los profesionales liberales en general? Algo decepcionada, empecé a leer el primer número. Digo decepcionada porque no era el Flash clásico, ni tan siquiera un segundón, qué coño, ni el de mi pijama, sino un Flash de tercera división. Pero ¿quién puede resistirse a leer de gorra un tebeo de superhéroes que parte de cero? Bueno, que parte de cero es un decir, porque si bien es cierto que Wally West y todos los que conocen la identidad de Flash han perdido la memoria, la recuperan a marchas forzadas. Desde la aparición del sobrino-nieto (o lo que sea)desde el futuro, aquello se convierte en el habitual batiburrillo de DC: venga superhéroes de toda la vida pidiendo explicaciones y midiéndose los genitales por aquí, venga villanos, de nombre ridículos y a cada cual más estrafalario, atacando por allá.
A estas alturas mi decepción inicial ha quedado muy atrás. Me está gustando mucho este Flash de FP, optimista y luchador, con su curro de medio pelo y su insoportable mujer, que disfruta ayudando a los demás y al que adoran sus vecinos de Keystone City.
Lástima que mi pijama no sea de Wally West.
¡Buen día a todos!
Cada fin de año, como traca final de fiestas, por si no fuera suficiente con los incómodos compromisos familiares y laborales, tenemos la insana costumbre de hacer balance del año que termina y plantearnos nuevos (y hasta buenos) propósitos para el año que empieza. Como enumerar aciertos o errores pasados o listar compromisos futuros es una fútil manera de perder el tiempo, por mi parte, me contento con mirarme en el espejo y no descubrir el reflejo de alguien que no me gustaría en absoluto ser.
¡Buen día a todos!
Entre empacho y empacho y con un trancazo que no me tengo, aprovecho para contaros lo bien que ha salido la V Muestra del Cómic de Zaragoza, a pesar de las fechas de celebración, vísperas de Nochebuena y Navidad. El viernes, día de inauguración de la Muestra, caía una fina llovizna gélida y persistente y el sábado amaneció uno de los días más fríos del mes. Sin embargo, ni las fechas ni el clima impidieron a más de mil personas visitar la Muestra del Cómic durante la primera tarde de apertura. Fue una grata (y gran) sorpresa para todos la espectacular acogida que ha tenido el evento en su nueva ubicación en el Auditorio de Zaragoza. La amplitud del recinto y la distribución de los stands también satisficieron a los expositores. Una Muestra bien organizada que, efectivamente, puede dar pie a la consolidación del Salón del Zaragoza.
Como no podía ser de otra manera, los malavideros lo pasamos en grande. Nuestro stand estuvo de bote en bote ambos días. Y es que no sólo coincidimos todos los malavideros al tiempo, sino que pudimos ver, entre nuestros compradores, muchas caras conocidas de otras ferias y salones. Ya os he contado otras veces lo mucho que me sorprende que los aficionados vuelvan de año en año para ver qué novedades traemos, en lugar de venir a tirarnos piedras, embrearnos y emplumarnos. Mariano: Una tras otra y Stupiderman se llevaron la palma en ventas, aunque ningún tebeo se quedó atrás.
Lo mejor del salón, como siempre, fue la gente. Amigos que vemos con menos frecuencia de la deseada se acercaron a pasar un rato con nosotros. O aquel señor de Guipúzcoa a quien conocimos en Getxo y que no se pierde ni un sarao. O esa chica rubia que presumía de tener todos nuestros cómics y se indignó al ver que le faltaba "El Chocholoco". "-¡Pero por qué nadie me ha enseñado éste!". O los yayos que compraron "La morica encantada" para sus nietos porque era una leyenda que conocían desde niños. O la señora que venía buscando algo para su sobrinico. "-¿Cuántos añicos tiene?"- pregunté enseñándole el Pinta Daroca, nuestro tebeo infantil para colorear. "-Veintitrés". Joer, con el sobrinico. O ZalayA, que vino los dos días y, amén de regalarme unas chapas y aguantar mis fútiles intentos de celestineo, aún tiene que explicarme qué más puede sacarse de los Runaways tras los nueve primeros números. ¡Ay si yo tuviera unos (varios) añicos menos! O el simpático lector a quién logré sonsacar con taimadas artimañas su identidad secreta, que no revelaré aquí. "-¿Cómo firmas? ¿Cómo firmas? ¿Cómo firmas? Dímelodímelodímelo". O el muchacho con coleta que me preguntó cuáles eran mis historietas en la revista. Al contestarle que las de Don Chechu, él repuso tajante: "-No están mal". Y se fue, dejándome con las piernas temblando. A partir de una determinada hora todo se volvió borroso, pero aún recuerdo a Jorge, que venía preguntando por Bernal y le endosé una camiseta. También creo que conocí a un tipo que tenía un blog de un enano (o algo así), pero mis recuerdos se nublan y no sé si me lo he inventado, me lo han contado o lo he vivido.
Por si acaso, sea lo que sea ¡no fui yo!
¡Buen día a todos!
Los ganadores del sorteo de 3 ejemplares de Macaria firmados por Carlos Azagra han sido:
Gustavo Adolfo Patiño García
Emilio J. Padrón
ZICLOPE
En pocos días tendréis en vuestra casa el tebeo firmado durante la V Muestra de Cómic de Zargoza.
¡Enhorabuena a los premiados y muchas gracias a todos los participantes! (Y gracias, Javi, por tu programa hecho en veinte segundos)
Cuando salimos de casa un día cualquiera, no elegimos cuidadosamente nuestra ropa interior para estar presentables si nos da un patatús, o por si terminamos follando salvajemente con un atractivo desconocido, ni vamos mirando el suelo por si encontramos un billetazo. Eso es porque no hay ninguna señal que indique: "Amiga, hoy te va a dar un chungo, así que ponte el conjunto de pillar, que terminarás follándote al médico de urgencias", o "atento al torcer la esquina porque en el suelo habrá cincuenta eurazos". Gran parte de lo que nos sucede que es fruto de casualidades imposibles de prever. Por ello, vamos por la vida con las bragas llenas de bolisas, la sobaquera peluda, sin esperar un billete detrás de cada esquina y sin tener la certeza de que un día cualquiera puede ser un gran día o un día de mierda. Para bien o para mal, así son los días cualquieras.
Vi por primera vez a los malavideros en abril de 2004 durante el I Salón de Caspe. -Aaaanda, así que son éstos los que hacen el fanzine Malavida. Solía leer el Malavida en el váter. Y luego lo tiraba a la basura. Era gratis y tenía dibujos. Con eso bastaba. No me importaba mucho quién lo hiciese. Acudí a Caspe empeñada en que un amigo ilustrador conociese a gente del mundillo. Como soy, aparte de obstinada, una tía muy pesada, quería encasquetarlo en todos los stands y actividades. ¿Que esta gente se disfraza de pokemons en pañales? ¡Pues que se disfrazase él también! Le señalé el stand de Malavida y mi amigo dijo que no le gustaba lo que hacían. Me acerqué a alparcear y terminé comprando un tebeo a una chica pelirroja, mientras Moratha, el autor, me hacía un dibujico. El stand estaba lleno de latas de cerveza vacías y de malavideros algo más que contentos. ¡Joder con la Malavida! A esas horas de la mañana… Menudos tipejos. Meses más tarde visité su página web y su foro y pude constatar que, efectivamente, eran unos tipejos.
Un día cualquiera, salí del trabajo, con mis bragas viejas y mis axilas peludas, sin contar con que aún podía darme un chungo o incluso follarme a ese desconocido del que hablaba al principio; sin sospechar que podía ser un gran día o no serlo en absoluto. Fui por la otra acera, por variar mínimamente mi recorrido de vuelta a casa. Y entonces me tropecé con uno de los tipejos de Malavida. Yo diría que el más tipejo de todos. -¡Ey, tú eres Xcar, de Malavida!-exclamé. Me presenté como buenamente pude, venciendo mi timidez, y charlamos un rato. Tomamos unas cañas en el bar de al lado, me invitó a cenar a su casa, conocí a Pum, su maravillosa chica pelirroja, hablamos de tebeos, comimos pasta con setas y gambas, bebimos una botella de orujo de hierbas y volví a casa con un pedo como un general y con la certeza de que había sido un gran día. Lo que aún no sabía es que a raíz de esta feliz coincidencia terminaría dibujando en aquella revista que leía en el váter, haciendo cosas para las que me sentía incapaz y compartiendo stands llenos de latas vacías con amigos estupendos.
Hoy hace dos años de esto y ese tipejo, Xcar, ha resultado ser un gran tipo.
¡Buen día cualquiera a todos! Va a ser un gran día, ponéos una muda limpia.
Ay, si alguien me hubiera contado lo que iba a encontrarme leyendo cómics de superhéroes…
1- Prepara la cartera
Sí, lector no iniciado, ve sacando billetes. Imagino que te parecen caros los cómics de Astiberri o los de SinSentido. Pero cuando pagas del tirón 24 eurazos por un tomo, se acabó. Te llevas a casa una historia enterita, con principio y final y tapas de cartón. De cartón del duro. Si te gustan las sagas europeas de tomos carillos, estás de enhorabuena porque, con suerte, tendrás un tomo al año. Así son los franchutes. Sin embargo, los cómics de superhéroes no terminan nunca, los personajes son eternos, y cada cómic de grapa que compres te va a costar alrededor de dos euros. Cuenta además con que nunca harás una sola colección, que para eso están los crossovers, los elseworlds y los whatifs, para sacarte los cuartos. Ay.
2- Abre tu mente
Se acabaron las historias cotidianas en las que la señora gorda del quinto saca la ropa a tender y se le caga una alondra, mientras Jean-Paul, que lleva un año sin mojar, compra unas castañas en la plaza. Aquí, encontrarás marcianos, supertíos y cachondas en bañador; todos ellos con algún tipo de poder o rareza y con mejores o peores intenciones. Y amoríos, muchos amoríos de quiero y no puedo y cuando puedo no quiero. Amantes de Teruel mutantes que no se pueden tocar, eternos triángulos amorosos, y cuernos con marcianos que toman la forma de tu amorcito sólo por joder. Por joder de dos formas. Y así ¿quién puede concentrarse en salvar el planeta?
3- No intentes entenderlo
Si vas a ponerte a racionalizar las cosas, mejor léete Isaac el pirata, que se pegó una hostia en el segundo tomo, se le ha quedado la tocha como un cuatro y ningún ser de otro mundo ha venido a arreglársela. Puro realismo. En los tebeos de superhéroes, los guionistas juegan con palabros y conceptos que ni ellos entienden. Nanocosas por aquí, dermoesqueletos por allá, vórtices, dimensiones desconocidas, mundos inventados… Oh, Dios mío ¡estamos perdidos! !Las nanopartículas desprendidas durante la eclosión del vórtice de la dimensión temporal se han agrupado en un dermoesqueleto! ¡No, los que estamos perdidos somos nosotros!
4- Ante todo, mucha calma
La serie está tomando cariz de mierda pinchada en un palo, piensas mientras lees el último número de tu serie favorita. Y decides dejarla. ¡Que te crees tu eso! Un guionista, aparte de las cuatro reglas, sabe cómo poner los dientes largos. De hecho, no necesita esas cuatro reglas. Última página y cliffhanger brutal. ¡No puedes dejar la serie ahora! ¡Cómo vas a aguantar un mes! Los tebeos de superhéroes no están hechos para lectores impacientes, ansiosos y compulsivos.
5- Quien tiene un colega, tiene un tesoro
Es hora de practicar el intercambio de tebeos. Se socializa, se ahorra y, sobre todo, se lee mucho más. Eso sí, tú lo haces, sabes que ellos también lo hacen, pero nunca hay que decirlo en voz alta. Leer tebeos ajenos en el váter es una práctica común, pero saberlo es tan desagradable como saber que tus padres aún follan. O los viejos, ¿los viejos mojan?
6- No olvides tu lista
Es indispensable que tengas una lista de los cómics que te faltan y que la lleves siempre encima. Si te entra el apretón consumista sin ella es probable que termines comprando cómics repetidos para solaz del tendero. Que parece una tontada pero…
7- Atento a la tara
La grapa es traicionera. Es así. Se amontona, se soba, se busca, se saca, se mete, se dobla y se arruga. El formato es endeble, y cuidado, porque si se moja, es como un gremlin, estás jodido. Si estás tan tarado que acostumbras a examinar las esquinas y lomos de los cómics antes de comprarlos, para tener tomos impecables e impolutos, encontrar grapas superheroicas en buen estado puede ser una odisea. Ahora bien, como parte positiva, puedes tirar tu grapa al suelo cien veces, que seguirá teniendo la misma mala pinta.
8- Olvida la estética de tu colección
Toda la vida comprando tomos estupendos, de ésos que dignifican, y de repente te encuentras con tropecientos cómics en grapa, que no se sostienen por sí mismos, sino que los tienes que poner entre el Cages y el Blanquets y conforman un conjunto chapucero. Y si los embolsas es peor, porque no sabes si tienes una colección de tebeos o de pruebas de un crimen.
9- Hazte valer
¿Así que te gusta el Espidermal ése, eh? - pregunta tu cuñada, menuda arpía, en la comida familiar- ¡Pues igual que a Josemi! Josemi, por si no ha quedado claro, es tu sobrino, que tiene tres años y apenas diez dientes. Y es que claro, tienes unas cosas… A tu edad… ¿Acaso no sabes que los cómics son para niños? Sobre todo los de tipos en mallas, porque mal que bien, con sudor y lágrimas, puedes argumentar que una historia de nazis en la que gatos nazis revientan ratoncitos judíos contra un muro, es para mayores. ¿Pero qué hacer cuando Josemi va al colegio con su cartera de Espaidermal?
10- Relájate y disfruta de tus cómics
Porque después de esperar un mes colgado en un cliffhanger brutal, de haber buscado como un poseso la grapa en buen estado, y de haber aguantado los chismes de tu cuñada y las miradas de soslayo de tus compañeros de trabajo, te mereces eso y más.
¡Buen día a todos!
Al igual que mis compañeros malavideros me hago eco, un poco a mi manera, de la nota de prensa sobre la V Muestra del Cómic de Zaragoza. Omito el rollo corporativista que es un coñazo por un blabla más liviano que viene a decir lo mismo. Versiones oficiales, extendidas y montaje del director, aquí, aquí y aquí.
La V edición de la Muestra del Cómic Zaragoza, que tendrá lugar los días 22 y 23 de diciembre en la Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza, presenta una serie de interesantes novedades respecto a ediciones anteriores. La principal es su nueva ubicación en el Auditorio de Zaragoza. Al loro, amigos, que ya no es en el Centro Cívico La Almozara. El Salón contará con más de 40 expositores. El certamen presenta las siguientes exposiciones: Jordi Bayarri, Moratha y Kalitos. El Salón cuenta este año con invitados de lujo como Carlos Ezquerra, Azpiri, Azagra, Christian Suarez, Jesús Saíz así como el pleno del Colectivo Malavida.
Esta Muestra, organizada por Ayuntamiento de Zaragoza y con la colaboración de la Asociación Cultural Malavida, es un evento consolidado de los diferentes proyectos de dinamización y fomento de blablabla y blablabla y blablabla.
La Muestra es, en esencia, un escenario para la puesta en valor del tebeo y el cómic, y blablabla."
La nota de prensa termina haciendo un breve repaso a los autores invitados, las exposiciones y las actividades que complementarán esta Muestra del Cómic.
Lo que a mí me gustaría saber es si esta Muestra será el paso definitivo para consolidar un Salón de Cómic en Zaragoza. Un Salón aglutinador que resulte atractivo para aficionados de otras provincias. A nuestro favor contamos con la inmejorable situación geográfica de Zaragoza y sus buenas comunicaciones.
Sin embargo, veo dos problemas para que Zaragoza sea un referente cultural de cualquier tipo, si bien es cierto que en estos últimos años se ha ampliado la oferta cultural de la ciudad. El primer problema es que en Zaragoza siempre se ha potenciado el consumo y, en mucha menor medida, la cultura. Así, es comprensible la falta de motivación del público para acudir a eventos que impliquen salir de casa a hacer algo distinto a correr como gamos en las rebajas del cortinglés. El segundo problema es nuestra incapacidad para superar los individualismos en aras de un fin común que beneficie a todos pero a nadie en concreto. La necesidad de figurar por separado, las envidias provincianas, que si lo organiza el vecino yo no voy y si lo organizo yo no viene el vecino y demás chorradas hacen el resto.
Atjó, atjó… Creo que lo de Pedro es contagioso o algo.
¡Buen día a todos!
Con esto de que Macaria es una tía liberada y yo a ratos también, me ha dado por sortear 3 ejemplares de Macaria, firmados por Carlos Azagra. Ya sabéis que es la última novedad de la Editorial Cornoque junto con Stupiderman, de Kalitos. ¿Que son pocos ejemplares? Venga ya, ni que vosotros fuérais tantos.
Participar es muy fácil: tenéis que enviar un correo electrónico con el asunto "Macaria" a sorteoenblanco@gmail.com El plazo se cierra a las 12 de la noche del próximo miércoles 20 de Diciembre.
Azagra dedicará los tebeos a los ganadores durante la V Muestra del Cómic de Zaragoza (22 y 23 de diciembre). Con un poco de suerte, y si Correos no quiebra, podéis recibir en casa un bonito cómic como regalo navideño. Y encima gratis, que mola más.
¡Buen día a todos!
Los malavideros que han podido acudir a la Feria del Libro de Monzón este pasado fin de semana han vuelto encantados, como todos los años. Muy buen ambiente y unas ventas excelentes. Macaria ha cosechado un gran éxito y Azagra ha firmado tebeos hasta hartarse. Yo asistí al evento colgada en una pared. Y es que Xcar está convencido de que soy como uno de esos moñacos de Carlos Giménez y me dibuja siempre de esta guisa. Las gafas de pasta a un lado para que se vea mi inteligente mirada, mi chapa modernuqui de "Come mierda y muere" y, por si quedaban dudas, mi facilidad de palabra. Gññ. La foto es cortesía de Azagra. ¡Muchas gracias a ambos! Así da gusto no ir a los sitios.
Durante todo el fin de semana, las tres novedades de la editorial Cornoque se vendieron muy bien, pero la presencia de Kalitos, su sesapil y saber estar, y sobre todo, sus dedicatorias, hicieron que Stupiderman fuese el tebeo más vendido. Eso y su caracterización de samoano, terminaron de encandilar al público. Lástima que, horas más tarde, con la lluvia que caía en Getxo, acabase pareciendo un deshollinador apaleado y dejase, en un arrebato de pasión, perdidico de esencia samoana uno de los originales que tan celosamente guardaba nuestro compañero Juan Royo. Para que luego hablen de rotuladores indelebles…
En la entrada anterior contaba cómo no conseguí hablar con Phil Jimenez, pero a pesar de ello, estuve rodeada de talentos y de algún que otro destalentao. Si el viernes compartí habitación con Bernal, el sábado me tocó con Kalitos de quien tampoco se me pegó una mierda.
A pesar de mi nula capacidad para dibujar en público, uno de los clientes del domingo se empeñó en que quería firmas de todos los malavideros presentes en sus recién comprados tebeos. A mí me tocaba dedicar "El Chocholoco" y, ni más ni menos que en el Macaria de Azagra. Casi mejor que Azagra no lo sepa. Intenté explicarle que yo no era la autora, ya me gustaría, a ver si me libraba de semejante marrón. Pero este cliente era terco, perseverante y… alguna vez tenía que ser la primera. Así perdí mi flor. Tanto tiempo reservándome para Astiberri y pierdo mi honor bajo una carpa, con un edding cualquiera, mordisqueado, de punta retorcida y gastado, muy gastado. Así salió el dibujo. ¿Y el tembleque de la mano? ¡Eso no tuvo nada que ver!
¡Buen día a todos!
Como contaba hace unos días, mi objetivo en el Salón de Cómic de Getxo, aparte de vender muchos tebeos y evitar que nos apedrearan los compradores, era hablar con Phil Jimenez y darle recuerdos de mi amiga Carmen. ¿Coser y cantar, eh? Phil Jimenez, como ya sabéis, es el dibujante de la serie regular de Wonder Woman y este año, en Avilés, mi amiga y él hicieron muy buenas migas, de tal forma que aún se escriben con frecuencia.
Para saber a quién dirigirme busqué fotos de Phil Jimenez de frente, de perfil y hasta de espaldas. Para saber qué decir, escribí en una libreta el diálogo en inglés y ensayé con mis amigas. De algo tenía que servirme ver series en inglés subtituladas en castellano. ¿Acaso no distinguía perfectamente la voz de Jack Bauer diciendo calm down, o la de Locke implorando a la maldita isla de los cojones? Yo iba a llevar la voz cantante de la conversación, que comenzaba con un Hello, are you Phil Jimenez? (por si acaso) y continuaba con Do you remember Avilés? Era importante sonreír todo el tiempo, para teñir de amigable charla semejante interrogatorio policial. Cuando Phil hubiese confesado que era el propio Phil Jimenez (¡ajá!), que se acordaba de Avilés y que conocía a Carmen, yo diría: Regards from Carmen. Y misión cumplida. Para cuando Phil Jimenez quisiera decir algo más yo ya estaría lejos, muy lejos, fumando el puro de la victoria in memorian de George Peppard, porque a mí también me encanta que los planes salgan bien.
Durante el sábado estuve atenta por si divisaba desde el stand a Phil Jimenez, que tenía que dar una charla y firmar a sus fans. Por la tarde di un par de vueltas para ver si lo veía y me podía acercar. Pero no. A última hora de la tarde sentí un pinchazo en el vientre y una humedad en… ahí. Mierda, mierda mierda. ¡Pero si no tocaba aún! Mierda, mierda mierda. Menudo momento para que a una le baje la regla… a mares. Mierda, mierda mierda. Cogí ropa para cambiarme y salí del stand caminando de puntillas con las zancas abiertas como John Wayne.
Fue entonces cuando encontré a Phil Jimenez, con cara de tío majo, charlando con otro tipo. ¡¡Mierda, mierda mierda!! Se me olvidó el orden de las frases, si los recuerdos eran de Carmen o de Mamen, y sólo podía escuchar en mi cabeza el inútil calm down de Jack Bauer. "Quedan 10 minutos para el cierre del salón" -anunciaron desde megafonía. ¡MIERDA!
Cuando salí del baño, Phil Jimenez ya no estaba. Tampoco volví a verle. Y por supuesto, nada era rosa, ni azul celeste ni había arcoiris de colores. ¡Mecagoen los anuncios de compresas!
(Pulsad sobre la imagen para ampliar)
Del primer día del Salón de Cómic de Getxo bien poco puedo contar. Un contingente malavidero se desplazó allí el viernes por la mañana para montar el stand y, como viene siendo habitual en nuestros viajes, se perdieron. Y es que al final los gps son un coñazo y después de escuchar durante tres horas "gire a la izquierda cuando pueda, desvío a 300 metros, desvío a 200 metros, desvío a 100 metros", a uno le dan ganas de hacer lo contrario sólo por joder.
El segundo convoy malavidero, mapa en mano, corrió una suerte similar. Salimos de Zaragoza después de comer, con los gipsy kings a todo trapo y con la intención de no quitar los ojos de las señales indicadoras. De repente, aparecimos allá donde cristo perdió la calabaza, en un camino solitario, nunca hollado por el ser humano, propio de un cómic de la EC, de los de miedo gordo. Llegamos a Getxo un cuarto de hora antes de que el Salón cerrara sus puertas. Allí, por casualidad, tropecé con un amigo de internet, a quien tenía unas ganas tremendas de conocer en persona para darle un fuerte abrazo, que al final quedó en un gélido intercambio de saludos.
Al día siguiente, después de compartir habitación con Bernal, dibujante que gusta a niños y mayores, intenté perpetrar un moñaco en papel y descubrí que no se me había pegado nada. Pero nada de nada. Así que de poco van a servir mis elaborados, maquiavélicos e imposibles planes para arrimarme a Charles Burns en alguna vida futura.
Aparte de vender tebeos, me había propuesto saludar a Phil Jimenez y darle recuerdos de parte de una amiga. Se conocieron en Avilés, hicieron buenas migas y ella estaba esos días en la Expocómic de Madrid. Ensayé las frases en inglés, me las apunté en una libretica, lo tenía todo preparado, pero…
El sábado acudió bastante gente al Salón. Hasta nuestro stand se acercaron compradores del año pasado a conocer nuestras nuevas publicaciones. En concreto venían buscando el nuevo tebeo de Mariano, el porrero medieval, de Moratha. Es algo que ocurre cada vez con más frecuencia, pero que a mí me sigue sorprendiendo. Entre cómo increpamos a los compradores, las bromas que les gastamos, y el contenido de nuestros tebeos, no sé cómo no nos apedrean de año en año. Stupiderman, de Kalitos, también resultó ser un superventas. Y Macaria, de Carlos Azagra, se vendía prácticamente sin amenazar a los compradores.
El público vasco al principio, era un poco reacio a nuestras, euh, técnicas de venta, pero después como dijo aquel tipo tan majo que llevaba unas gafas de pasta chanantes: "No sé si seréis los mejores dibujantes, pero desde luego sois los más simpáticos". Y los más gañanes.
En nuestro stand, contábamos con la presencia de dos estrellas rutilantes del panorama comiquístico nacional, a saber: Bernal y Kalitos, que no tienen nada que envidiar a Salvador Larroca. Por favor.
Al final de la jornada había una dura pugna en las ventas de tres tebeos: Stupiderman, de Kalitos; Macaria, de Azagra; y Mariano, el porrero medieval en "Una tras otra", de Moratha. Kalitos, en medio minuto, esbozó este dibujo que algún día venderé en ebay.

¿Qué tebeo ganó al final? ¿Conseguí saludar a Phil Jimenez? ¡Hagan sus apuestas!
Preparar los viajes, ya sean cortos o largos, me pone nerviosa. Nunca sé qué llevarme, qué me puede hacer falta, o qué me va a sobrar. Tampoco importa porque mi objetivo es llevar solamente una minúscula mochila. Pero no una mochila cualquiera, sino la mochila negra, de marca James Dean, que me regaló mi madre en octavo de EGB y con la que fardaba cosa mala. Casi va a durar más que el propio James Dean.
¡Hasta la vuelta del Salón de Cómic de Getxo!
Ya es definitivo el programa de la V Muestra del Cómic de Zaragoza, un programa que supera con creces los de anteriores ediciones y con el que se pretende llegar al mayor público posible. Esta vez, la Muestra contará con cerca de 40 stands.
Actividades destacables:
También hay sitio sitio para el manga, por medio de talleres de dibujo, concurso de cosplay… , para el al rol y para los aficionados a los videojuegos.
En mi familia paterna son todos duros de oído. Mi padre cuenta que lo suyo viene de tanto bucear en el Estrecho cuando era joven. A mí me suena a cuento chino, porque mis tías tienen de todo menos tipín de buceadoras. Hace años yo, aparte de estar algo teniente, tenía una amiga que era ciega, así que hacíamos una pareja de película de risa. A mí me tocaba ser el de los pelos. Afortunadamente como "la ciencia avanza que es una barbaridad", ahora tengo mi radar daredeviliano en perfectas condiciones. Aunque a veces para lo que hay que oír, mejor sería no oír nada…
Generalmente somos poco comprensivos con lo que se sale fuera de nuestra propia normalidad. Hace unos días, iba en un autobús a rebosar de ingenieros rumbo al Centro Politécnico Superior cuando, en una de las paradas, subieron dos ejecutivos de los de traje y maletín, hombre y mujer, más o menos de mi edad. Se pusieron a mi lado y ella prosiguió un monólogo que parecía venir de lejos, con voz dolorosa y nasal.
-Pues lo que te decía - empezó ella - que a mí las películas esas como La Guerra de las Galaxias o las de superhéroes, puaj.
El verbo puaj, que tan bien conocemos. Yo puaj, tu puaj, y ella, sobre todo ella, puaj.
- A mí tampoco - respondió él escuetamente.
- Pf, es que son de cómics, ¿sabes? - explicó ella arrugando la nariz - Y lo que están bien son los libros…
Algunos chicos con mochilas miraron de soslayo a la ejecutiva.
-Ahora me estoy leyendo el de XXXXXX - ahí me falló el radar - Es buenísimo. Buenísimo. Va de una chica a la que violan en un convento y tiene un hijo, y se lo quitan y el malo lo tiene encerrado en un establo… Y voy por el capítulo en el que viajan a Barcelona. Buenísimo. Es que lo cojo y no puedo parar.
Con semejante sinopsis el libro tenía pinta de ser una mierda. Estuve tentada a preguntarle el título para no comprármelo en una desgraciada equivocación.
-Lo que pasa - continuó hablando ante la mudez del otro ejecutivo - es que voy muy lenta, porque hago esquemas de todos los capítulos, de los personajes y de las frases que me gustan. Porque es que si no, me pierdo, ¿sabes?. Por ejemplo, el otro día leí una frase en un libro para triunfar en los negocios que me impactó: "lo importante no es ascender rápidamente por la escalera del éxito, sino que esté apoyada en el edificio correcto".
Cuando se bajaron, ella seguía parloteando acerca de lo graciosos que eran los experimentos neurológicos en los que se teñían de colorines las neuronas de los pacientes.
Entonces me di cuenta de que para mí ella era tan marciana como probablemente yo lo sería para ella, pero que mi planeta molaba más, mucho más, dónde íbamos a parar.
¡Buen día a todos!
(Pulsad sobre imagen para ampliar)
Otro viernes con Aaron Slobodj.
Señor con una mujer en su entrepierna + "Aquél día todo parecía salirle mal: primero la llave se quedó atascada en la puerta; después el coche se negó a arrancar; más tarde le picó una especie de escarabajo; y ahora, además aquel contratiempo."
¡Menuda contrariedad! ¡Otra señora en su entrepierna! Ya le había pasado antes, ir caminando por la calle y, de repente, verse en semejante tesitura. El magnetismo animal de Oswald no constituía ninguna ventaja sino que le proporcionaba muchos sinsabores. Por regla general, se le enganchaban mujeres regordetas y bigotudas a las que debía llevar a casa en volandas. Una vez, en una feria agropecuaria, se le pegó un ganadero de Torralba de Ribota, rudo y soez, que tuvo a bien partirle la cara al confundirle con un pervertido.
Pero esta vez el destino había querido que Oswald tropezase con una señorita de largas piernas que no oprimía sus genitales ni olía a vieja rancia. ¿Habría encontrado el verdadero amor? ¿Qué opinaría Myra de todo esto?
¡Buen fin de semana!
Compartir aficiones con tu pareja es enriquecedor y estimulante si te gustan los animales, el senderismo, la espeleología o descender rápidos en una balsa de goma pertrechado con un remo fisher-price. Pero ay de ti, lector de cómics, como tu pareja también tenga esta afición por los tebeos y encima la practique.
¡Qué bonito es al principio conocer a esa media naranja comiquera, que sabe que Cíclope no lanza rayos con las gafas y que V de Vendetta no es un ristorante italiano! Y lo que se farda. "Voy con mi novia de tiendas…" "¿De ropa?"-preguntan los amigos convencionales, que siempre están ahí para poner el contrapunto. "-¡No!-exclamas ofendido- De tebeos." Y, como tantas otras veces, tus amigos convencionales se llevan el dedo a la sien, mientras los colegas comiqueros os miran, verdes de la envidia, porque saben lo difícil que es que dos personas ¡de sexo opuesto! con esta afición particular se encuentren en el universo.
Vais por las tiendas, cogiditos de la mano, mirando novedades, buscando atrasados de vuestras listas y comentando las opiniones que gente sapientísima (o no) ha vertido en internet. "-Me han dicho que esta serie es buenísima (sí, ha venido Álvaro Pons y te lo ha dicho al oído), ¿nos la hacemos a medias?". Precioso, ¿verdad?
Dicen que compartir es amar… hasta que se deja de amar y entonces ¿qué haces con lo compartido?
La mala conciencia del que parte hace que se lleve la peor parte. Es así. De esta forma perdí hace años todo lo publicado de Hellblazer y Transmetropolitan, y me quedé con un chavalín y su tigre y un predicador pistolero.
Por eso ahora sólo salgo con tipos aficionados al parapente o a la pesca de altura.
¡Buen día a todos!
(Pulsad sobre la imagen para ampliar. Ahora sí que sí)
El viernes pasado hablé de este ¿cómic? de José Carlos Fernandes. Vaya por delante que soy una gran admiradora de su trabajo, máxime ahora que he descubierto la jugona utilidad de "La última obra maestra de Aaron Slobodj". Aprovechando la interactividad de este libro y que los viernes son días en los que apetece trabajar más bien poco, dejo esta entrada en manos del azar.
Resultado: Tío dinamitando + "Graham nunca le perdonará el no haberle invitado a su boda"
Y es que Graham había hecho la promesa a la Virgen de Castellote de no bañarse en seis meses si ésta le procuraba una buena moza. Habían pasado cuatro meses y la Virgen, a pesar de su fama de milagrera, aún no le había procurado nada. Pero Graham no perdía la esperanza, tales eran su devoción y su poca afición al aseo.
Y en estas, el primo Oswald se casa y, ¡no le invita a la boda! argumentando que huele mal. Ser el porcero de Las Parras de Castellote en verdad no es que ayudara mucho, más bien al contrario. Pero nunca se hubiera esperado esto de Oswald. ¿Acaso el muy descreído pretendía que rompiese una promesa hecha a los más altos poderes? ¡Jamás!
No quedaba otro remedio que reventar la ceremonia, en el sentido más literal del término. ¡Así se pensarían dos veces el invitarle la próxima vez! Todo fuera por mantener Las Parras de Castellote a salvo de incómodas rencillas familiares.
Y así, incontables lecturas, ¿cuál es la vuestra? ¡Buen día a todos!
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